Así es cómo:

  • Conoce tu especiero / armario / almacenamiento. Las especias son el mejor punto de partida para convertir tu cocina en un botiquín. La investigación muestra que una especia como el comino puede mejorar la actividad de las enzimas digestivas, facilitando específicamente la digestión de grasas. O cúrcuma, que tiene poderosas propiedades antioxidantes y antiinflamatorias.

 

  • Cultivar tu propia comida. Nada en el mundo te conectará más con el trabajo de los alimentos que cultivarlos tú mismo. El simple hecho de cultivar algo pequeño, como una hierba o un vegetal, puede brindarte una experiencia de primera mano con las propiedades medicinales de los alimentos.

 

  • Comprar orgánico. La investigación nos dice que los alimentos orgánicos regenerativos son más nutritivos y también protegen procesos importantes que ocurren mientras una planta está creciendo. Por ejemplo, el uso de un agroquímico común El glifosato bloquea una vía importante para desarrollar los aminoácidos esenciales que nuestro cuerpo necesita.. Cuando compras productos orgánicos, no solo estás eligiendo productos que son mejores para la salud humana, sino que también estás comprando para un planeta más saludable.

 

  • Aliméntate con las temporadas. Cuanto más lejos viaja la comida y más tiempo esperamos para comerlo después de la cosecha, más nutrientes se pierden en el proceso. De hecho, sabemos que la espinaca pierde aproximadamente el 90% de su contenido de vitamina A en solo tres días después de la cosecha. Comer Arcaika.com te permite comer recién cosechado, que los alimentos se recojan en su estado más nutritivo.

 

  • Comer el arcoiris. Cada color de comida tiene una acción asociada y la forma en que nos aseguramos de que nuestro cuerpo obtenga lo que necesita es comiendo una variedad de colores. Generalmente, cuanto más colorido sea el plato, más saludable será para ti.

 

Es posible crear farmacias en nuestras cocinas, gracias a las propiedades curativas que el suelo ofrece a las plantas, que a su vez crean microbiomas robustos y diversos en animales y humanos. La comida es la máxima expresión de la inteligencia de la tierra para curarnos y cuidarnos. Y además de sus componentes biológicos y químicos, la comida nos brinda conexión, placer y propósito. Al dar pequeños pasos para involucrarnos con nuestra comida de manera significativa, nos convertimos en parte de una solución que sana a nuestras comunidades y al mundo que habitamos.