Frente a los anaqueles de botanas, los consumidores de hoy buscan alimentos que contribuyan saludablemente a su nutrición, salud y bienestar. ¿Cuál es la mejor forma de calmar el hambre entre comidas? ¿Qué opciones existen además de los paquetes de papitas fritas?

Según un informe de la Cámara de Comercio de Cali, la pandemia y el home office impulsaron el mercado de snacks saludables, que el año pasado representó el 25% del mercado total de botanas en Colombia. Ese informe, publicado en diciembre pasado, señala que este segmento ha crecido un 2% anualmente desde el 2015, y se estima que permanezca en 2023, año en el que moverá alrededor de 2 mil 800 millones de dólares, de los cerca de 10 mil millones de dólares que representa el mercado de botanas.

En otro informe publicado en febrero de este año, State of Snacking, publicado por la empresa Mondelēz en alianza con The Harris Poll, se reveló que el 64% de los consumidores a nivel mundial ya reemplazan una de sus comidas diarias por un snack. A ello se suma que el 80% de las personas busca una botana que le permita mejorar su salud física. Inesperadamente, estos bocadillos se han convertido en un complemento nutricional indispensable para quienes siguen planes de ejercicio y dieta saludables.

 

“Para el 2025, las marcas de snacks saludables vamos a pasar de una participación del 24% del mercado al 40%”, pronostica Ricardo Galeano, gerente general de Productos Amigables SAS.

Para lograrlo, dice Galeano, hay que robustecer la regulación actual para que la gente realmente sepa qué se está comiendo y cómo se produce. Sobre todo, se deben igualar precios porque los costos de producción que implica hacer alimentos más saludables y orgánicos sigue siendo alto.

“En Europa ya están pidiendo una norma en la que todos los alimentos sean orgánicos. Quien no lo haga deberá pagar un impuesto para igualar los precios y que la elección sea por calidad y no por precio. Eso se debería replicar”, expone.

Entre las tendencias de estas nuevas botanas saludables están: cambiar las opciones fritas por los procesos horneados o deshidratados, usar aceite de oliva para freír, y reemplazar anilinas y saborizantes artificiales por frutas orgánicas como banano, piña o uchuvas. También son parte de la nueva gama de snacks saludables las galletas tradicionales sin azúcar añadida o con harina sin gluten, las crispetas fritas en aceite de oliva, los frutos liofilizados o los productos bajos en sodio para personas hipertensas.

“Antes, los nutricionistas pedíamos a las personas que hicieran sus preparaciones, pero ahora las marcas están haciendo snacks saludables. Hay chips horneados, barras de proteína o frutos secos. A diferencia de los snacks tradicionales, esto permite generar mayor saciedad”, señala Catalina Echeverry, nutricionista y dietista.

La especialista agrega que los productos saludables hechos de lentejas, garbanzos, frijoles y leguminosas ya son de más fácil acceso. “En la Feria Alimentec del pasado 7 de junio encontré chips de lentejas horneadas con diferentes sabores de garbanzos, de frijoles, de remolacha, de yacón, de coliflor, de plátano, de zanahoria, papa criolla y mucha otras verduras que tienen un valor nutricional muy alto”.

La nutricionista señala que la marca Tosh ha empezado a disminuir el azúcar. Por ejemplo, en sus galletas antes había 12 o 15 gramos de azúcar; ahora solo hay dos gramos. Otra de las opciones es Kibo, que venden snacks altos en proteína con opciones vegetarianas o veganas. Alpina ha reformulado varios de sus productos y están empezando a disminuir el consumo de azúcar; como ejemplo, está su línea Yox sin azúcar.

 

Hay nuevas opciones de supermercados saludables como Arcaika

Ricardo Correal, fundador y gerente del mercado digital Arcaika, señaló que el sector de alimentos orgánicos y snacks saludables es una apuesta contra el hiperconsumo y el desperdicio que genera la producción a escala de alimentos. Además es una opción para prevenir enfermedades asociadas a una mala alimentación. Arcaika, su marketplace, abrió en 2020 y hoy vende más de 2 mil productos orgánicos y saludables.

“De acuerdo con un informe de la consultora Mackenzie sobre tendencias en el sector de bebidas y alimentos, se estima que el mercado de salud y bienestar es de 4 trillones de dólares en el mundo”, explica Correal, quien enfatiza que el 10% de los productos que venden son snacks saludables.

Correal afirma que las marcas que se venden deben demostrar que tienen un programa de sostenibilidad. Todo debe producirse orgánicamente, lo que genera un costo más elevado pero asegura calidad. Hay opciones de alimentos para celíacos, diabéticos y para quienes buscan productos sin preservantes ni ultraprocesados.

¿Cuál será el futuro de esta tendencia en Colombia?

La principal desventaja de las botanas saludables es que no hay un control efectivo sobre los valores nutricionales que identifican a estos snacks. Aún no se emite la normativa que regulará el etiquetado frontal de advertencia para alimentos en Colombia. Esa nueva norma supuestamente debería entrar en vigor el 16 de diciembre, pero todo parece indicar que no se logrará. Esto podría posicionar mejor a estas botanas saludables frente a los ojos del consumidor.

Otra desventaja es que se deben ajustar a las reglas de juego para generar una competencia no equilibrada en precios. “Un producto saludable es mucho más costoso y no hay garantías de que los productos que se ofrecen sean realmente saludables”, agrega la socia de postres paletas y helados Level5nutrition, Valentina Cifuentes.

Para la nutricionista Catalina Echeverry, el etiquetado frontal de advertencia es una excelente alternativa. Sin embargo, sostiene que esta política debe ir de la mano de un programa de educación al consumidor, porque de nada sirven los sellos si las personas no saben leer las tablas de contenido nutricional.

“Si bien las etiquetas van a señalar que son altos en sodio, azúcar o grasas saturadas, se debe brindar información que permita identificar los componentes de los alimentos. No todos los procesados son malos. Por ejemplo, muchos que son altos en grasas son hechos con aceite de oliva, lo cual es bueno”, explica Echeverry.

El objetivo final del etiquetado frontal de advertencia debe ser que los productos sanos y saludables realmente se diferencien de los ultraprocesados. Veremos si este es el jalón para el sector de botanas saludables en ese país.

 

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